domingo, 5 de mayo de 2013

Capitulo 16°: El señor Pato y la muerte de Rosso “el defensor de los seres olvidados”


Yo estaba feliz en mi tristeza, que esos seres desaparezcan era la mejor de las venganzas para mis hermanos y para mi…
Hacia mucho tiempo que no matábamos ningún demonio humano…su muerte era la vida de miles…era maravilloso.
 
Rosso los dirigía hacia un gran horno que se encontraba en el sótano de la hacienda, tenia apuntada ha María… ella no podía voltear y el señor Pato no podía hacer nada… se sentía tan inútil, cualquier cosa que intentara su cabeza de ella volaría dejando una pintura surrealista en el acto.
María ya no lloraba, se había dado por vencida, no daba ninguna señal  de pelea, de esperanza, de vida…

Rosso: Demonio abre el horno y ahora entra, entra… tú vas primero ya que eres el peligroso, y ya sabes que si tu haces algo la mato, asi que no intentes nada que quizás la dejo con vida.
No arriesgues esperanzas…

El señor Pato abrió la puerta y entro… luego Rosso se acercó lentamente sin descuidar a María y prendió el horno… el fuego apareció con gran potencia…y el señor Pato desapareció entre las llamas… no se escucho ningún quejido de dolor, ninguna suplica de perdón…murió como un valiente(o solamente era el resultado de no poder hablar).

Rosso: Mira Asino, murió el demonio…murió el demonio, he vengado a nuestros hermanos! Jajaja y  para terminar entras tu mujer, abre esa puerta y entra, entra mientras el fuego aun arde…

María siguió las ordenes, avanzo…abrió la puerta y aunque quemaba, ella no se inmutaba…. de repente como un haz de luz oscura un ser salió del Horno… Rosso disparo contra María, pero las balas dieron sobre una alas…unas alas oscuras, algo grises, las cuales no resultaron heridas.
El demonio estaba liberado.
Rosso: Demonio, tu, tus alas…no puede ser…
Zaruskan: Perdóname pero tu no puedes vivir… eres demasiado peligroso para hacerlo, no puedo dejarte vivir.

Rosso disparo contra el demonio y no le hizo nada, mientras él se acercaba cada vez mas, su caballo grito asustado quería alejarse…Zaruskan llego hasta el,  lo tomo del cuello y apretó fuertemente…

(Y tan solo quedo el recuerdo de algún instante que vivió… para aplacar el dolor de la muerte…

Mamá, mamá espera, espera…aun no eches el agua, no vez que en el plato de Asino hay hormiguitas…hay que salvarlas, déjame a mi el agua, yo se la daré…
Ay hijo eres bien raro, bueno esta bien…
Esto se hace con cuidado, con cuidado, una ya esta, dos…tres…déjate agarrar que te quiero ayudar….hermana déjate…)


Zaruskan tomo el cuerpo entre sus brazos y se dirigió hacia la puerta pidiéndole a María que lo siguiera…
De repente una voz lo detuvo…una voz conocida…oye te olvidaste de mi, no quería salir porque es demasiado cómodo aquí….
Zaruskan: ¿Panteus?
Asino: Si soy yo Panteus…veo que eres el mismo cobarde de siempre Zaruskan, metiéndote en asuntos que no te importan…mataste mi diversión y es hora de cobrar mi venganza por ello.
El cuerpo del señor Pato se estaba consumiendo, Zaruskan no podía continuara en ese estado por mas tiempo…así q apresuro el ataque…
Panteus rápidamente se transformo, era un demonio enorme… mezcla de Asino con un murciélago gigante…
Zaruskan se lanzo contra el y estaba apunto de golpearlo…mientras Panteus sonreía sin aun atacar, y de repente extrañamente desapareció.
Zaruskan cargo velozmente el cuerpo de Rosso al darse cuenta que la energía de Panteus había desaparecido… María reacciono y siguió al demonio…
Lo enterraron rápidamente en la entrada…y Zaruskan dijo: quizás tenias algo de razón…el humano al creerse superior mata sin discriminación, sin pensar en el dolor que pueda hacer sentir …quizás tenias razón y yo era el loco…pero no podía dejarme morir, ni que mataras a mis compañeros.
Ni siguieras en este circulo de sufrimiento y llanto, adiós defensor de los animales, adiós humano que dejaste de serlo y te pasaste al otro bando para ser repudiado…pero yo siempre te respetare…
Rosso el defensor de los seres olvidados. 

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