miércoles, 24 de abril de 2013

Capítulo 9°: El señor Pato y la fragilidad de la vida



De repente unos golpes comenzaron a azotar la puerta… ¡¿Señor Jesús está bien?!, ¡ Jesús! gritaban dos hombres desde fuera.
La señora Buena aun asustada miro al señor Pato y a su hija y les dijo: ¡Márchense! Yo me encargare de ellos…María haz lo que te pido sin murmurar y no te preocupes por mí, no me pasara nada.
La mujer Lánguida: Madre, no quiero…no te dejare.
La señora Buena: ¡Por tu hermano te lo ruego!... yo no quiero perder otro hijo.
La mujer Lánguida muy entristecida cogió de la mano al Señor Pato y entro a su cuarto con él, el señor Pato aun estaba en shock… era como un títere de María, ella cogió unas mochilas que ya estaban preparadas quizás, para un día como este… también una cajita sobre su mesita de dormir y salió por la ventana con el señor Pato y corrieron, muy, muy lejos, tan rápido como luz viajando hacia el infinito.

Los hombres seguían gritando fuerte, manchando el lugar de palabras llenas de muerte y odio, la puerta cayó y la señora Buena  se encontraba sentada esperándolos sobre su vieja mecedora, mientras el cuerpo de Jesús se seguía desangrando…
Pedro estaba cargado de odio sus ojos se encendían, sus dientes crujían y sus venas se ensalzaban a un ritmo estremecedor,  Andrés tan solo estaba petrificado…
Pedro dijo: Andrés reacciona, revisa al señor Jesús ahora,  yo me encargare de esta vieja.
Pedro se acerco estrepitosamente a la señora Buena y la quedo mirando fijamente a los ojos, matándola con la mirada, pero ella no decía nada.
Pedro le dijo: Vamos mujer, dime que está pasando aquí, ¿Quién fue el que mato al señor Jesús? Contesta ahora o te matare vieja…
La señora Buena no decía nada…
Pedro sonrió, saco su revólver y apunto a la cabeza de la señora Buena…
Pedro volvió a preguntar: ¿Ahora mujer dime quien mato al señor Jesús y dónde está tu puta hija?
La señora Buena dijo: Yo lo mate y mi hija no ha venido aun a casa…
Pedro comenzó a lanzar carcajadas: Mujer tú no eres capaz de matar a nadie, Jesús viene todo los días aquí religiosamente y te caga la vida y nunca le hiciste nada… hasta creo que te caía bien, vieja masoquista…ahora dime quien lo mato, ¡respóndeme mierda!…
La señora Buena volvió a quedarse callada…

… Andrés grito con un tono algo alegre: ¡Pedro! El señor Jesús está vivo, aun respira…intentemos salvarlo.
La señora buena se lleno de miedo y sus ojos brillaban llenos de pavor.
Pedro dijo: ¡Bien! Llevémoslo donde Lucas él sabrá que hacer… Y ahora mujer, ¿Por qué  el cambio repentino de tu rostro? Cuando Jesús diga que fue tu hija y luego la encontremos imagínate toda la mierda que le haremos a tu puta… adiós vieja es hora de que te reúnas con tu familia por mentirosa.

Bum! El sonido de un disparo…

La mujer Lánguida escucho el disparo,  grito y quiso regresar…pero sabía que ya no tenía sentido…
El señor Pato aun seguía en shock.
La mujer Lánguida se lo quedo mirando llena de lágrimas, de repente algo extraño sucedió con el Pato una boca algo macabra se formo en su rostro y dijo:
Así es la vida linda, es frágil… en un momento todo está bien o todo está mal, pero al siguiente instante ya nada tiene sentido… quizás puedes tener todo, quizás puedes tener poco…pero lo que siempre tendrás al final será una gran nada y lo único que quedara de ti será lo que hiciste, tu madre fue una vieja buena, tu siempre la recordaras así y yo también, con lo poco que la conocí y tu se lo contaras a tus hijos, esa es la sustancia, eso es lo bonito de esta fragilidad… dejar un buen recuerdo a los otros y que tu vivas en ellos de esa forma, ahora llora todo lo que quieras que no te lo impediré y más tarde, seguiremos nuestro rumbo…
...
...
... (llanto)

1 comentario:

  1. Pobre Señora Buena, pobre Señora Lánguida, las mujeres como madres sufren demasiado.

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