sábado, 20 de abril de 2013

Capítulo 8°: El señor Pato y el Vividor de almas “impuras”




Y ahora que hacemos amigo Pato… y ahora que hacemos…una voz resonó en la cabeza del señor Pato…una voz que había oído antes...

Vieja,  ¡aliméntame rápido, si!... y no te quejes tanto…que no te pegué tan fuerte.
La señora Buena: espérame un momento si Jesús. (sonrisa)
La señora Buena no se notaba asustada, pero tampoco feliz, parecía acostumbrada, resignada a lo que vivía, Jesús era un maldito vividor, que se encargaba de “cuidar” a las prostitutas por un precio muy elevado… en realidad ellas le pagaban, porque él era el tipo del que tenían que cuidarse.
Jesús: ¡Esto es comida vieja! ¡no me gusta, sabe a mierda, pero igual tendré que comerla, cuidar a esas perras toda la noche me cansó la vida…así que trae el dinero de tu zorrita hija aquí, que estoy algo apurado y quiero dormir un poco.
La señora Buena suspiro lentamente, dio media vuelta y de un jarrón antiguo saco unos billetes y le dijo: toma buen Jesús, este es el dinero de hoy y discúlpame que no sea mucho.
Jesús cogió los billetes se los metió al bolsillo y sonrió sarcásticamente y le dijo: bueno vieja ábreme la puerta, pero antes dame un beso en la mejilla.
La señora se acerco algo asustada, mientras Jesús agachaba su cabeza y esperaba el beso… cuando la señora estuvo cerca,  Jesús la miro con ojos de demonio color sangre… gritándole desesperadamente y distorsionadamente mientras la sujetaba de los pelos a la pobre señora Buena: ¡Que mierda te pasa maldita vieja!, ¡me estas tomando el pelo!…!que tienes, esa perra de tu hija trabaja más de lo que me estás dando!…!vieja de mierda dame lo de siempre o te cortare la cara y luego iré a desfigurar a tu muñequita puta!
La señora Buena no pudo mas…lo miro con odio y escupió en la cara de Jesús.
Jesús: ¡Vieja puta de mierda que tienes!, ¡quieres que te mate como al perro de tu hijo lo mataron, eso quieres!…
El vividor tiro a la señora Buena contra el piso, como si fuera un ser sin vida, algo que no siente y al parecer quería lograr eso… la cabeza de la señora Buena reboto contra el suelo viejo y gastado como una pelota arrojada por un niño, Jesús comenzó a darle patadas en la cara…mientras sonreía perversamente…y le decía
Y te quejas vieja, quieres sentir más mi pie en tu cara…quieres mas, porque yo nunca me canso…

… … …

Y Jesús cayó desplomado al piso, como saco de mierda listo para enterrar  y un gran charco de sangre invadió la habitación, la señora Buena apenas podía moverse, mientras el pato con un cuchillo en la mano, algo agitado, observaba al sujeto retorciéndose…
La mujer Lánguida estaba petrificada parada justo atrás del señor Pato.
Otra vez una voz resonó en la cabeza del señor Pato…diciéndole: está muy bien amigo Pato…está muy bien…me alegra mucho saber que estoy contigo…
Jesús estaba muerto y el señor Pato ahora cargaba una enorme cruz sobre sus hombros.

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