miércoles, 24 de abril de 2013

Capítulo 10°: El señor Pato y el niño que quería volar


El paisaje era hermoso y más hermoso era estar con ella… pensaba el señor Pato.
 Los dos sentados... tomados de la mano... mirando el horizonte... sin pensar en nada más, que lo bonito de tenerse uno al otro, el señor Pato la miro y ella a él, los dos se abrazaron…el la amaba y ella a él…
Nunca había un día menos feliz para el señor Pato, porque siempre estaba con ella…siempre, siempre con su pequeña Kuro…
Kuro le dijo: Señor Pato, puede ir a comprarme un helado, el mar está muy lindo y me gustaría quedarme…(sonrisa)

El señor Pato fue gustoso por el helado…el señor que atendía ya lo conocía y dependiendo que señal hacia el señor Pato con la mano, él entendía que quería…esta vez levanto el dedo meñique izquierdo.
Señor de la tienda: oh! Un helado tricolor para Kuro con pecanas y chispas de menta, un momento.

El señor Pato salía de la tienda llevando el helado en su mano para Kuro y un pequeño llamo la atención de él, estaba dando vueltas en círculo y cada cierto momento el saltaba moviendo sus brazos y con los ojos puestos hacia el infinito…
El Pato se le acerco y le dijo: Niño, eh…¿niño que haces?
El niño no lo escucho.
El Pato se sonrojo…el casi siempre olvidaba que solo Kuro podía escucharlo.
El niño seguía moviendo sus brazos y mirando fijamente al cielo, el señor Pato seguía mirándolo y sus ojos dibujan una hermosa sonrisa.
El niño volteó, lo vio…y dijo: Señor a usted también le parece tonto lo que hago.
El señor Pato movió la cabeza diciendo que no…
El niño: Oh, qué bueno…(sonrisa) mis amigos siempre dicen que soy tonto por lo que quiero hacer, que nunca podre volar, pero yo lo deseo con toda el alma Señor. ¿Usted cree que yo podre volar?
El señor Pato movió los hombros en señal de que no sabía y podría ser.
El niño lo miro con los ojos brillantes…y se le acerco con las manos extendidas y le dijo: gracias Señor, la gente siempre me dice que no… y se ríe, usted me dice quien sabe, eso me da ánimos. El niño se sentó en la acera y siguió hablándole.
Señor yo no entiendo a la gente, sabe… ellos me dice que mi madre está en el cielo, que tiene alas y todo y yo algún día si me porto bien estaré con ella…y yo me porto bien Señor… Pero cuando me ven se ríen, dicen que soy un tonto…que las cosas no funcionan así…
No entiendo, a que se refieren… quiero tener las alas como debe tener mi madre, para volar a donde ella y poder verla una vez más, porque la extraño mucho, mucho, pero sé que la veré, porque usted si cree que puede lograrlo ¿cierto?
El señor Pato movió la cabeza en señal de que si...(conmovido)
El niño le dijo: Gracias Señor por hablar conmigo…espero que siempre, siempre, este con la persona que ama y nunca la pierda, no sabe cuánto duele eso…pero no para mi…porque yo la veré (sonrisa)
El señor Pato se lo quedo mirando, le dio el helado que tenía en la mano y pensó en Kuro…en cuanto la amaba
y cuanto necesitaba de ella.
Y el juro que nunca la dejaría sola, que siempre estaría ahí para ella.

Despierta, Despierta larguirucho, ya es hora de dejar este hotel y seguir nuestro camino…
El señor Pato se quedo sentando en la cama pensativo, mientras María ordenaba las mochilas…

… …

Homenaje a Lucha Reyes y su hermosa Carta al Cielo

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