domingo, 2 de octubre de 2011

El triste réquiem de Orfeo

Que es lo que paso en ese momento
Que es en lo que pensó
No pudo esperar
No lo soportaba, sabiendo que estaba prohibido
Sabiendo que la perdería, él deseaba mirarla
Quería saber si era ella…
Aunque la llevara de la mano
Y el supiera que esas delicadas alas solo podían ser de ella
Pero, por Zeus si he sido engañado
Y si no es ella…
Ya no podía soportar la espera
Mientras un demonio imaginario iba con un reloj alargándole el tiempo
Estaba en pánico, en trance, alterado, sofocado, estresado…
Sentimientos humanos desgarraban su corazón
Carcomían su alma
Él no podía, no debía, sabía que la perdería
Debía llegar al final, pero las ansias de poder verla
De poder abrazar a su amada…
De poder besar a su musa eran más fuertes
Y el llanto se apodero de él…
Y como marioneta manipulado por hilos imaginarios, hilos de amor
Lo sedujeron, lo condujeron a pecar…
Ella lo miro, él la miro…
Y si era ella… si era ella, si era ella gritaba su corazón
Queriendo desgarrar su pecho
Y la sonrisa más hermosa e indescriptible se apodero de los dos
Pero ella bajo la mirada…empezando a sollozar
…y un réquiem amargo sonó en todo el hades…
Era la tristeza de perderla de nuevo
Estando tan cerca, pero tan lejos
Era la ira de que su temor humano haya sido más fuerte
Que su confianza
Que su esperanza
Y los ojos del poeta se tornaban tristes…
 Como una noche de invierno sin estrellas
Como una lluvia imparable que le empapaba más allá de los huesos
¡Como morir!… sin haber vivido…
Pero ella volvió a levantar la mirada
 Lo miro y cogió sus manos con las suyas
Acerco su rostro al de él y lo beso…
Lo beso como a él le gustaba
Lo beso como ella quería
Se besaron como se besaban
Ese beso era más que dos labios…
(Pausa, silencio, luz)
Ella alejo el rostro pero aun lo miraba y él también lo hacia
Mientras solo sonrisas reflejaban sus almas
Ya no había llanto
Ella aun cogía sus manos…
Mientras su cuerpo se iba yendo como pétalos llenos de vida
A otro lugar, quizás al cielo de elíseos
A esperar a su poeta, a su amigo, a su amor…
Ella se fue…
… … …
Pero antes que el último pétalo (el de sus manos) se fuera
El cerró los ojos para creer que ella aún estaba allí…
Y bueno ya no sé qué más pensaba…
  

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