domingo, 5 de mayo de 2013

Capítulo 20°: El señor Pato decidió volver (la soledad encontrada)

La luz se disipo y aparecimos en el faro, no tuve tiempo de preguntar, ni sorprenderme….la busque en él… y no estaba ahí…al parecer estaba pescando…salí corriendo como nunca, sentía que volaba sobre la arena, hasta que llegue al muelle…el pequeño bote estaba vacío de ella…
Seguí buscando, me metí dentro del mar…Sentía que me iba consumiendo un fuerte frio el “alma”…
La soledad era esta sombra, la soledad era esta sombra…donde estabas, quería gritar tu nombre! Y lo hacia en el silencio!! KURO!!! KURO!!! KURO!!! Te llamaba y no me respondías…
Te llamaba y no respondías y aun lo hago (llanto)
Donde estas, caí al suelo sintiendo un vacío muy fuerte en el pecho… donde estas… no podía dejar de llorar…donde estas…
Y quizás ese fue el día en que no volví a oler tu sonrisa y ni ver tus aromas rozarme más…
Soledad…
Se acercó Marcial y María a donde el señor Pato se encontraba…no se ponía en pie…por más que le decía que había más lugares en donde buscar…y que se tranquilizara…
Pero el sabia…sabia que ya no había donde buscar…sabia que ella ya no volvería mas…la había perdido…
De repente alguien se acercó…
Señor gritaba, señor… tengo algo para usted…
El señor Pato levanto la cabeza y era el pequeño niño que quería volar…el cual traía un papel entre sus manos.
Señor esto es para usted, me lo dio un hombre, dijo que si aparecías por aquí, te lo entregara, no pensé verlo tan pronto…. tome léalo.
Sus ojos se expandieron mas de lo normal…la venganza se había dado…los hombres de Jesús habían llegado por ella.
(Silencio)

… …
Horas más tarde el señor Pato observaba desde lo alto del faro…
Estaba solo como él quería, y en su soledad la imaginaba…la imagina siempre a su lado…sentía que cogía su mano, la sentía tan real…
… …

Hola señor Pato, gracias por amarme tanto (sonrisa)…

Fin de la primera parte.

                         

Capítulo 19°: El señor Pato y la luz que conduce a ti


Despertar…
El señor Pato a despertado…se sienta sobre la cama y se observa solo…ya no siente nada en su interior, es como si aquel demonio que siempre lo acompañaba haya desaparecido misteriosamente…y solo era soledad, el sol no se reflejaba por la ventana… las nubes lo habían tapado…pareciera como si fuera a llover, sintió una fuerte corazonada de repente, algo no estaba bien…sentía que estaba por perder algo, sentía un vacío muy grande.
Esto es la soledad, lo estaba embargando, hasta que lagrimas comenzaron a caer por su rostro…no quiero esto aun, no lo quiero, no lo necesito…debo volver, debo regresar a buscarte…no me puedo quedar aquí…
El señor Pato salió corriendo de la habitación, toco la puerta de María bruscamente y repetidamente, ella salió bostezando algo cansada aun y no lo entendía…él estaba llorando, lo abrazo, y el cogió su mano derecha, queriéndola jalarla hacia las escaleras para bajar, ella no lo entendía y el como siempre pensando que podía escucharlo mientras le hablaba en silencio.
El señor del bar salió y al ver las reacciones del señor Pato le dio una cachetada…lo cual despertó al señor Pato.
Muchacho, muchacho la desesperación no lleva a nada deja al viejo Marcial que te ayude.
María, muchacho, síganme, puedes escribirme que te ocurre y también tu nombre por favor, me parece muy extraño que nunca se hayan comunicado de esta forma.
Vamos escribe…
Me llamo el señor Pato, fui creado por el amor de  una niña llamada Kuro, me marche después de años de vivir con ella por un tiempo, porque quería saber que era la soledad…y luego volver a su lado, pasaron tantas cosas de las cuales María de seguro ya te contó y en estos momentos siento que muero, debo ir al faro…presiento que algo malo le pasa…tengo que ir por ella…y el faro queda muy lejos de aquí, queda en el mar de Neptuno y estamos en las Montañas de Hefaistos como podríamos llegar, me siento desesperado…
María: Marcial tenemos que hacer algo, tenemos que ir al faro…
Marcial: …Pues iremos ahora mismo (sonrisa)…
María y el señor Pato se sorprendieron cuando de pronto una luz cubrió la sala…y desaparecieron en ella…

Capítulo 18°: El señor Pato y un día en la vida de Kuro



… …
Que bello esta el mar, me encanta como golpea suavemente y moja mis pies, lastima que no este el señor Pato…
Que estarás haciendo ahora, diablos tonto como te extraño! Pero no importa, ya vendrás, ya vendrás. Si!
Es hora de volver al faro, debo prepararme el desayuno…
Veamos, no hay huevos…hay yogurt! Yogurt!! Si! q mas? Pan…con que!? Con pan!!! Q rico :3
Listo es hora de trabajar, primero un baño y nos vamos…
El sol no esta fuerte hoy, se divisa a través de la nubes, parece como si fuera a llover…es extraño pero me gusta, me acuerdo de estas mañanas tristes, cuando el Señor Pato las volvía alegres…espero regreses pronto.
Y Kuro alisto su mochila azul, corrió sobre la arena con una sonrisa en el rostro… llego hasta el muelle, subió a su bote con rumbo al mar y se puso a pescar.
Se puso a cantar una vieja canción de un grupo que en este momento no recuerdo, los peces no paraban de picar…hoy era un buen día para ella. Sin el, pero bonito…porque él no se ha ido…él vive dentro de ella…porque él no se fue con odios, ni penas…el solo se fue un momento a estar solo y ella lo entendía, siempre había estado a su lado, desde que ella lo creo, estaba bien que tenga un momento para si mismo, para encontrarse a si mismo…para observar el mundo desde otras perspectivas, estaba bien, si que lo estaba.

A los lejos… en la orilla alguien la observaba sonriente…
Alguien que nunca había visto, pero alguien que la buscaba desesperadamente…

Capitulo N°17: El señor Pato y la hora de descansar


Después de muchas historias, el tiempo había consumido a la noche…
María tenía aun mucho que contar…pero era demasiado tarde.
Y el dueño del bar dijo: Es hora de dormir pequeña…mira que se hizo tarde, son las 8am, a las 3pm el bar ya tiene que estar listo…vamos cierra los ojos, abrázame despacio y hagamos un solo cuerpo…mientras nos metemos bajo las sabanas…
Gracias por escucharme señor…
No tienes por qué agradecer…yo te agradezco a ti…ahora se todo lo que pasaste, como llegaron aquí…y todo lo que tuvieron que vivir…
Quiero que se queden aquí por un tiempo…vamos a esperar a los hombres de Jesús, y los enfrentaremos, no sabes todos los amigos y armas que tengo, te quedaras sorprendida pequeña, pero ahora si durmamos…hasta mas tarde.
(Sonrisas)
Por otro lado en la habitación del señor Pato había ocurrido un suceso fuera de lo común.
Zaruskan manifiéstate ahora…te necesitamos, todos los demonios están siendo convocados al punto de Caos…si hasta ahora no hemos podido llevarte a sido porque no posees ese cuerpo al cien porciento.
De repente una boca se formo en el rostro del señor Pato y le dijo Nalaxía ya no tengo la necesidad de consumir este cuerpo, ya no quiero ser inmortal, ya no quiero matar para seguir viviendo, discúlpame… el punto de Caos ya no me necesita…ya no puedo brindar mis servicios…
Nalaxía: ¿Estas loco? Los demonios somos eternos, una vida humana no es nada, para que nosotros sigamos viviendo…a donde mandaras todo lo acumulado, todo el tiempo que posees en el universo a donde… ¿que te ocurre?
No me ocurre nada Nalaxía… por favor anda donde están los otros, tampoco los detendré, ya vete.
No puedo Zaruskan, mi misión es llevarte y no puedo ir sin ti, si deseas puedes venir conmigo metafísicamente dejando tu cuerpo encerrado en este ser, y pedirle al Supremo tu retiro para siempre de nosotros…
Vamos Zaruskan los hermanos te extrañan por lo menos despídete de nosotros…
Zaruskan: Esta bien vamos Nalaxía… vamos a ver una vez mas a los hermanos…
A las 5 am el señor Pato cayo sobre la cama, Zaruskan había partido de el por algún tiempo…
El señor Pato no lo sabía, él se había quedado dormido…sonriente, pensando en Kuro.

Capitulo 16°: El señor Pato y la muerte de Rosso “el defensor de los seres olvidados”


Yo estaba feliz en mi tristeza, que esos seres desaparezcan era la mejor de las venganzas para mis hermanos y para mi…
Hacia mucho tiempo que no matábamos ningún demonio humano…su muerte era la vida de miles…era maravilloso.
 
Rosso los dirigía hacia un gran horno que se encontraba en el sótano de la hacienda, tenia apuntada ha María… ella no podía voltear y el señor Pato no podía hacer nada… se sentía tan inútil, cualquier cosa que intentara su cabeza de ella volaría dejando una pintura surrealista en el acto.
María ya no lloraba, se había dado por vencida, no daba ninguna señal  de pelea, de esperanza, de vida…

Rosso: Demonio abre el horno y ahora entra, entra… tú vas primero ya que eres el peligroso, y ya sabes que si tu haces algo la mato, asi que no intentes nada que quizás la dejo con vida.
No arriesgues esperanzas…

El señor Pato abrió la puerta y entro… luego Rosso se acercó lentamente sin descuidar a María y prendió el horno… el fuego apareció con gran potencia…y el señor Pato desapareció entre las llamas… no se escucho ningún quejido de dolor, ninguna suplica de perdón…murió como un valiente(o solamente era el resultado de no poder hablar).

Rosso: Mira Asino, murió el demonio…murió el demonio, he vengado a nuestros hermanos! Jajaja y  para terminar entras tu mujer, abre esa puerta y entra, entra mientras el fuego aun arde…

María siguió las ordenes, avanzo…abrió la puerta y aunque quemaba, ella no se inmutaba…. de repente como un haz de luz oscura un ser salió del Horno… Rosso disparo contra María, pero las balas dieron sobre una alas…unas alas oscuras, algo grises, las cuales no resultaron heridas.
El demonio estaba liberado.
Rosso: Demonio, tu, tus alas…no puede ser…
Zaruskan: Perdóname pero tu no puedes vivir… eres demasiado peligroso para hacerlo, no puedo dejarte vivir.

Rosso disparo contra el demonio y no le hizo nada, mientras él se acercaba cada vez mas, su caballo grito asustado quería alejarse…Zaruskan llego hasta el,  lo tomo del cuello y apretó fuertemente…

(Y tan solo quedo el recuerdo de algún instante que vivió… para aplacar el dolor de la muerte…

Mamá, mamá espera, espera…aun no eches el agua, no vez que en el plato de Asino hay hormiguitas…hay que salvarlas, déjame a mi el agua, yo se la daré…
Ay hijo eres bien raro, bueno esta bien…
Esto se hace con cuidado, con cuidado, una ya esta, dos…tres…déjate agarrar que te quiero ayudar….hermana déjate…)


Zaruskan tomo el cuerpo entre sus brazos y se dirigió hacia la puerta pidiéndole a María que lo siguiera…
De repente una voz lo detuvo…una voz conocida…oye te olvidaste de mi, no quería salir porque es demasiado cómodo aquí….
Zaruskan: ¿Panteus?
Asino: Si soy yo Panteus…veo que eres el mismo cobarde de siempre Zaruskan, metiéndote en asuntos que no te importan…mataste mi diversión y es hora de cobrar mi venganza por ello.
El cuerpo del señor Pato se estaba consumiendo, Zaruskan no podía continuara en ese estado por mas tiempo…así q apresuro el ataque…
Panteus rápidamente se transformo, era un demonio enorme… mezcla de Asino con un murciélago gigante…
Zaruskan se lanzo contra el y estaba apunto de golpearlo…mientras Panteus sonreía sin aun atacar, y de repente extrañamente desapareció.
Zaruskan cargo velozmente el cuerpo de Rosso al darse cuenta que la energía de Panteus había desaparecido… María reacciono y siguió al demonio…
Lo enterraron rápidamente en la entrada…y Zaruskan dijo: quizás tenias algo de razón…el humano al creerse superior mata sin discriminación, sin pensar en el dolor que pueda hacer sentir …quizás tenias razón y yo era el loco…pero no podía dejarme morir, ni que mataras a mis compañeros.
Ni siguieras en este circulo de sufrimiento y llanto, adiós defensor de los animales, adiós humano que dejaste de serlo y te pasaste al otro bando para ser repudiado…pero yo siempre te respetare…
Rosso el defensor de los seres olvidados. 

El señor Pato Capítulo 15°: El señor Pato y el joven asesino

Y desperté, me encontraba al lado de un rió  un verde y cálido bosque con un pequeño  fuego a punto de apagarse, y la luz del amanecer que emergía, mi amigo no estaba, me puse de pie…esperaba que lo sucedido solo hubiera sido un sueño…aunque sabía que era imposible, pero quería creer eso, al girarme lo encontré acurrucado, convertido en el…las alas, la boca y el aspecto siniestro habían desaparecido.
Lo desperté, le hable y él no me respondía otra vez, se notaba confundido, nos pusimos de pie, estaba lejos de casa…y eso ya no importaba.
Nos fuimos internando al bosque, teníamos que encontrar la manera de salir de ahí, cada vez era más tupido, aunque no se notaba ninguna presencia de animales terrestres, moría de hambre y sed, aunque el larguirucho se notaba “bien”, al parecer el no necesita comer nada.
¿No come nada? Que ser tan extrañamente divertido…continúa, continúa.
Si, caminando encontramos a un muchacho que se presentó de forma alegre a nuestro encuentro, nos llevó a donde su caballo al pie de la carretera, subimos en él y partimos, con aquel joven… un asesino.

Al fin llegamos señores, esta es mi hacienda… ¿bastante grande no? Aunque la verdad no es mía, está abandonada, los únicos animales que viven aquí son mi caballo Asino y bueno yo (sonrisa).
Pasen, pasen… hoy pude conseguir una gran ave, seguro tienen hambre.
Bueno aun no me presento, solo a mi caballo, mi nombre es Rosso y me dedico a la caza, ustedes como se llaman.
Yo me llamo María y él no se su nombre aun, no puede hablar…
Rosso: María y el muchacho sin nombre, muy bien…pues pasen, pónganse cómodos…y dejen esas caras largas que ya salieron del bosque, parece que alguien hubieran muerto.
María comenzó a llorar…Rosso le pidió disculpas y se retiró…trayendo consigo un vaso de agua dándoselo a María.
El señor Pato se odiaba, estaba totalmente quieto con las manos apoyadas a las rodillas, sentía que todo lo ocurrido era su culpa y no sabía cómo ayudar.
De repente Rosso, exclamo…la vida, la vida, la vida! La vida humana es tan efímera…lo peor es que nos damos cuenta y eso nos hace ser malvados, siempre tan egoísta y ansiosos por nunca morir, destructores de la naturaleza, asesinos de la vida y el universo, creo que convertirnos en animales racionales es el más grande fallo del universo.
(silencio)
Por eso, yo soy un cazador y ayudo a limpiar a este mundo del único animal que merece morir, para que la vida si valga la pena, para que los animales vivan tranquilos alejados de este parásito… el hombre.
El señor Pato y María levantaron la cabeza confundidos.
Yo amo a los animales y estoy aquí para salvarlos de ustedes humanos, soy un cazador, un cazador de humanos…
María estaba temblando, el Señor Pato se puso en pie y se acercó rápidamente a él  y este saco una pistola de su traje apuntándolo en la cabeza.
Les dije que conseguí una gran ave, pues aun no la mato y la tengo aquí al frente, una ave extraña, voladora y racional, lo que la hace ser humana, el otro día te vi demonio, te vi volar con esta mujer, ustedes no me encontraron, yo los encontré y prendieron fuego…en el césped cerca al rió  matando la vida, matando insectos y seres unicelulares que no tuvieron la culpa de haberse topado con ustedes, desapareciendo sus pequeñas vidas para siempre, donde estarán ahora, donde…
Es hora de tomar venganza por los seres olvidados, muévete, muévete…te voy a quemar vivo y sentirás el dolor que ellos sintieron…tú también mujer párate…
Asino, yo y toda la vida nos divertiremos con su terror. 


jueves, 25 de abril de 2013

El señor Pato capítulo 14°: El señor Pato y el camino al exilio


Y así fue como paso, yo corría sujetando su mano con fuerza, quería regresar…quería vengarme, quería matar a esos malditos, pero no podía…mis piernas no retrocedían, solo avanzaban, hasta que nos detuvimos y sonó el disparo, que me desgarro el alma.
Mi madre murió, era lo más lógico y mi compañero en mi llanto, en mi histeria, en mis gritos vacíos…me hablo, me hablo por primera vez, en ese camino que nunca olvidare, ese camino tan lejos de ella. Él me dijo, me dijo en un momento todo está bien o todo está mal, pero al siguiente instante ya nada tiene sentido, quizás puedes tener todo, quizás puedes tener poco…pero lo que siempre tendrás al final será una gran nada y lo único que quedara de ti será lo que hiciste, siendo el verdadero significado, el verdadero valor de todo esto… más que el estar aquí, lo que dejamos y mi madre dejo de vivir para que yo lo hiciera y siempre la llevare conmigo, por todo lo que ella me dio en sus limitaciones y el futuro que me regalo y el de millones más.
Millones niña dices, como es eso, si tan solo te salvo a ti y a tu amiguito.
Ella me salvo y en un futuro en mi vientre crecerá un ser o quizás más, en el futuro ellos crecerán y generaran más vida, y así y con el tiempo y el pasar de los años y los miles y millones la vida seguirá, la vida que mi madre dio y salvo. Seres que por su decisión nacerán, seres que le deberán cada sonrisa y cada lágrima. Seres que yo amo con toda el alma aunque no estén aquí.
(Silencio)  El señor del bar se acomodó y se quedó enfocado en los ojos de María, ella se secó los ojos con sus manos. Él le sonrió…ella le pregunto qué sucedía, y él le dijo nada. Solo que me dejaste pensando, hasta podría decir que me has conmovido niña… y tienes tanta razón, sabes me gustaría ayudar a tu madre de alguna forma (sonrisa).
Luego que sucedió niña, que sucedió…
María exhalo lo miro y sonrió delicadamente….no podíamos volver, el esperaba que llorase todo, me decía que botara, todo…hasta ahora no se acaba, pero de pronto los hombres de Jesús comenzaron a subir el camino de la colina. Entonces mi amigo me abrazo fuertemente y voló conmigo, le brotaron alas y llegamos lejos, muy lejos…las estrellas se veían tan brillantes…como los ojos de mi madre al despertar.
Y así comenzó nuestro camino hacia el exilio de nuestro pasado, el sendero de nuestro futuro.